El Senado aprobó por unanimidad este martes la reforma al Código de Aguas que fue ingresada al Congreso hace 11 años. Con esto el proyecto terminó sus trámites legislativos y quedó a la espera de su promulgación.

La larga espera para que existiera un consenso en torno a esta reforma se acabó hace un mes, cuando en la Comisión Mixta se logró una acuerdo respecto a 18 artículos de la iniciativa. Posteriormente el proyecto obtuvo amplio apoyo en la Cámara de Diputadas y Diputados, al igual que en la Cámara Alta.

Algunas de las modificaciones que implicará esta reforma es que todas las concesiones de aprovechamiento de agua serán de carácter temporal con un plazo de hasta 30 años, explicita que se privilegiará el consumo humano al derecho de propiedad y la mayor limitación de las concesiones mineras vigentes.

Mientras el ministro de Obras Públicas, Alfredo Moreno, sostuvo que esta reforma construye un «código moderno, que le da atribuciones a las autoridades para tomar las decisiones duras y difíciles, y que permiten mejorar la gestión del agua», especialistas han indicado que aún hay problemas pendientes respecto al tema.

La directora de la Fundación Chile Sustentable, Sara Larraín, dijo a el Diario Financiero que «el sobre otorgamiento que ha realizado la autoridad sin considerar las restricciones de los caudales, el cambio climática, sin fiscalización de sobreexplotación de acuíferos, es el culpable de más del 70% de los problemas que tenemos en la cris hídrica que estamos viviendo».