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La destrucción de los bosques y el consecuente aumento de las temperaturas en muchas locaciones tropicales ha hecho que el trabajo en exteriores sea inseguro para millones de trabajadores, según un estudio publicado el viernes.

Entre 2003 y 2018, unos 4,9 millones de personas perdieron al menos media hora diaria para trabajar en condiciones de temperatura consideradas seguras, dijeron los responsables del estudio.

«Las lugares tropicales ya están al límite de convertirse en demasiado calientes y demasiado húmedos para trabajar de manera segura, debido al cambio climático», dijo Luke Parsons, autor principal del trabajo publicado en la revista One Earth.

«La deforestación puede llevar a estos lugares al límite, hacia ambientes de trabajo aún más inseguros», añadió.

La investigación de Parsons también determinó que 91.000 personas perdieron más de dos horas al día de temperaturas seguras para trabajar en exteriores, la gran mayoría de ellas en Asia.

Ya se conoce que la deforestación está asociada con un aumento de la temperatura local, debido a que los árboles bloquean la radiación solar, dan sombra y refrescan el aire.

Pero, como Parsons explicó en un correo electrónico a la AFP, «hasta ahora, muchos argumentos para promover la conservación de los bosques tropicales se han basado en la biodiversidad o la mitigación del cambio climático».

«Esperamos que este estudio proporcione información adicional sobre la relación entre la salud de los bosques locales y la salud humana, que sea considerada para medir los costos y beneficios de la deforestación», dijo.

En este estudio, los investigadores constataron que el aumento de temperatura vinculado a la deforestación es más importante que el vinculado al reciente cambio climático.

Para llegar a sus conclusiones, examinaron una combinación de lecturas de temperatura, estimaciones de población e imágenes de satélite de la deforestación global entre 2003 y 2018.

Y se enfocaron en un caso de estudio: el de los estados brasileños de Mato Grosso y Pará, en el límite de la Amazonía y que han sufrido una deforestación a gran escala en las últimas dos décadas.

En cerca del 60% de las áreas recientemente deforestadas, la temperatura se incrementó en más de 2 grados Celsius.

Y en el 47% de las zonas deforestadas se perdió más de media hora al día de temperaturas de trabajo saludables, mientras que este efecto solo se registró en el 4% de los lugares con cobertura forestal.

El equipo de Parsons calculó que 1,22 millones de kilómetros cuadrados de bosques tropicales fueron destruidos o degradados en los 15 años (2003-18) analizados en el estudio.

«Si las comunidades locales pueden prevenir en parte la deforestación tropical, puede haber un beneficio tangible para las personas que viven en áreas con bosque tropical», dijo a la AFP.